El 1 de septiembre Google puso a disposición de todo el mundo Google Pics, un editor de imágenes con IA que había enseñado en mayo durante su conferencia I/O. Funciona como web independiente, en pics.new, y también dentro de Google Docs y Slides: seleccionas una imagen del documento y la editas sin salir de él. Buena parte de la prensa tecnológica lo ha recibido como un rival directo de Canva y de Adobe Express.
Qué hace Google Pics
La diferencia con Canva está en el punto de partida. Canva te ofrece una plantilla y tú la rellenas; Pics parte de una frase. Le describes lo que quieres, te propone varias versiones y a partir de ahí vas retocando. Según el anuncio oficial de Google, estas son las funciones con las que sale:
- Generar imágenes a partir de un texto, o mejorar una que ya tienes.
- Seleccionar un elemento concreto de la imagen (un objeto, una persona, un fondo) y cambiar solo esa parte, sin rehacer todo lo demás.
- Editar, recolocar o traducir los textos que aparecen dentro de la imagen.
- Recortes pensados para web, redes, impresión o pantalla, y ampliación a 2K o 4K.
- Un historial de versiones para volver atrás cuando un cambio no convence.
No es para cualquier cuenta. Está incluido en Google Workspace a partir del plan Business Standard y en las suscripciones Google AI Pro y Ultra. Google avisa además de que el acceso amplio a las funciones generativas está garantizado al menos hasta el 28 de febrero de 2027, y que después podría limitarse.
Lo que le puede ahorrar a un negocio pequeño
La función que más me llama la atención es la de los textos. En Mallorca hay muchísimos negocios que trabajan con carteles, cartas y promociones en tres o cuatro idiomas, y cada versión suele implicar volver al archivo original, cambiar los textos a mano y revisar que nada se descuadre. Que la propia herramienta traduzca el texto dentro de la imagen, manteniendo la composición, puede quitar mucho trabajo repetitivo en piezas del día a día.
Lo mismo pasa con los retoques pequeños: quitar un objeto que molesta en una foto del local, cambiar la fecha de un cartel o adaptar una imagen al formato vertical de las historias de Instagram. Mark Hachman, de PCWorld, probó la herramienta en I/O y cuenta que cambiar el texto de un folleto de ejemplo le llevó unos pocos clics y unos diez segundos de espera. Él mismo aclara que fue una demostración limitada, preparada por Google.
Dónde sigo viendo problemas
En esa misma prueba aparece un detalle que conviene entender. Pics no edita el texto con la fuente original: lo vuelve a dibujar con IA para que se parezca. En un cartel suelto puede dar igual. Pero si tu marca tiene una tipografía propia, lo que sale de la herramienta no es exactamente tu tipografía, es una imitación, y esas pequeñas diferencias se van acumulando pieza a pieza hasta que la imagen de la marca deja de ser reconocible.
Tampoco sustituye a lo que hay detrás de una identidad visual. Una herramienta que parte de una frase te da algo distinto cada vez, mientras que una marca necesita justo lo contrario: que el cartel de hoy, la carta del mes que viene y la web parezcan del mismo sitio. Para eso hacen falta unas reglas claras de colores, tipografías y composición, y alguien que decida cuándo una imagen las cumple y cuándo no.
Lo que suelo recomendar es repartir el trabajo. Las piezas que definen la marca (logotipo, tipografías, plantillas base, la cartelería principal) las trabajo yo con archivos propios y listos para imprenta. Las publicaciones rápidas de cada semana sí se pueden resolver con herramientas como Pics o Canva, siempre que partan de esa base y no de una frase distinta cada lunes. Así el negocio gana agilidad sin que su imagen se desdibuje.



